Tendencia del sector: La revolución de la inteligencia artificial y el nuevo periodo de crisis de restauración

15 de septiembre de 2026

Compartir en LinkedIn Compartir en Facebook Compartir en X


Resumen ejecutivo
La inteligencia artificial, la robótica y los sistemas autónomos están aumentando la complejidad de las reclamaciones por interrupción de la actividad empresarial, al separar la reparación física de la verdadera recuperación operativa. Cada vez es más necesaria la intervención de contables forenses para evaluar los prolongados periodos de restauración, las dependencias tecnológicas, los reinicios por fases y los riesgos de interrupción contingente de la actividad en las empresas que utilizan inteligencia artificial.

Introducción

La inteligencia artificial, la robótica y los sistemas autónomos están transformando rápidamente el modo de operar de las empresas. Las plantas de fabricación, los almacenes, las redes logísticas, los centros de datos y las cadenas de suministro de semiconductores están ganando en eficiencia, pero también dependen cada vez más de una tecnología altamente integrada. Para las aseguradoras, los asegurados, los corredores y los profesionales de la gestión de siniestros, esto plantea un importante problema emergente: las pérdidas por interrupción de la actividad empresarial pueden prolongarse mucho después de que se hayan completado las reparaciones físicas.

¿Qué está pasando?

Históricamente, muchas reclamaciones por interrupción de la actividad empresarial se centraban en el tiempo necesario para reparar o sustituir los bienes dañados. En muchas operaciones modernas, eso ya no es suficiente. Los sistemas basados en inteligencia artificial suelen requerir la validación del software, la recalibración de los sensores, pruebas de seguridad, la verificación de datos, la asistencia de los proveedores y reinicios por fases antes de que la empresa pueda volver a su funcionamiento normal. Una instalación puede estar físicamente reparada, pero seguir sin poder funcionar porque sus sistemas automatizados no han sido autorizados, probados o reintegrados por completo.

Esta cuestión reviste especial importancia en sectores que dependen de la robótica, los equipos autónomos, la fabricación avanzada y las infraestructuras con un uso intensivo de datos. Los sistemas automatizados de almacenamiento y recuperación, las plataformas logísticas basadas en la inteligencia artificial, las líneas de producción especializadas y los centros de datos suelen depender de una coordinación precisa entre el hardware, el software, el suministro eléctrico, la refrigeración, las comunicaciones y los proveedores externos. Cuando un componente sufre daños o se produce una interrupción en su funcionamiento, el periodo de recuperación puede prolongarse más allá de los trabajos de reparación visibles.

El riesgo se extiende también a la interrupción contingente de la actividad empresarial. Muchas empresas que dependen de la inteligencia artificial se basan en proveedores especializados, un número limitado de fabricantes de equipos, chips exclusivos, transformadores, aparamenta eléctrica, sistemas de control y soporte de software. Si se produce un retraso por parte de un proveedor, una empresa de servicios públicos o un proveedor de tecnología, el impacto financiero en las fases posteriores de la cadena puede ser significativo.

¿Qué significa eso?

La cuestión central de la reclamación está pasando de «¿Cuándo se reparó el inmueble?» a «¿Cuándo pudo la empresa reanudar realmente sus operaciones normales?». Esa distinción puede afectar de manera significativa a la cuantificación de las pérdidas por interrupción de la actividad empresarial.

Es posible que los expertos en siniestros tengan que evaluar si el tiempo de inactividad adicional está relacionado con daños materiales, la restauración de software, problemas cibernéticos, la validación de sistemas, limitaciones en la cadena de suministro o la disponibilidad operativa. Es posible que los asegurados necesiten presentar documentación más sólida que demuestre por qué el plazo de restauración era razonable. Es posible que las aseguradoras necesiten comprender con mayor detalle las dependencias operativas que determinan el período de pérdida reclamado.

La opinión de los expertos

Desde el punto de vista de la contabilidad forense, el periodo de recuperación se está convirtiendo en uno de los aspectos más importantes y controvertidos de las reclamaciones por interrupción de la actividad empresarial relacionadas con la IA. Cuantificar la pérdida requiere algo más que analizar las ventas y los gastos históricos. Es necesario comprender el modelo de negocio, la infraestructura tecnológica, el flujo de trabajo de producción, los requisitos para la reanudación de la actividad, las dependencias de los proveedores y las medidas de mitigación.

Los contables forenses pueden ayudar a determinar el impacto financiero de cada fase del tiempo de inactividad, incluyendo la reparación, las pruebas, la validación, el reinicio, la puesta en marcha progresiva y el retorno a un funcionamiento estable. También pueden ayudar a diferenciar los efectos de las pérdidas cubiertas de los retrasos no relacionados, las condiciones generales del mercado o los problemas operativos preexistentes.

Conclusión

A medida que se acelera la adopción de la inteligencia artificial, es probable que los periodos de recuperación se alarguen, se vuelvan más técnicos y sean objeto de un escrutinio más riguroso. Es posible que la próxima generación de reclamaciones por interrupción de la actividad empresarial se defina menos por la reparación física en sí misma y más por el tiempo necesario para restablecer de forma segura ecosistemas automatizados complejos. La contabilidad forense desempeñará un papel fundamental a la hora de ayudar a todas las partes a comprender, documentar y cuantificar estas pérdidas en constante evolución.

Jason Schweigert

Vicepresidente de Contabilidad Forense

[email protected]